Dinámica global

Los líderes empresariales globales se preparan para la incertidumbre mientras apuestan por su propio crecimiento en 2026

El Outlook de Líderes Empresariales 2026 de J.P. Morgan revela un sentimiento económico que se estabiliza tras un año volátil, con un 71% de líderes confiados en sus propias empresas a pesar de una cautelosa perspectiva global. IntlHerald.com analiza las implicaciones para el comercio, la IA y las políticas.

Editorial Team24 de agosto de 202610 min de lectura
Los líderes empresariales globales se preparan para la incertidumbre mientras apuestan por su propio crecimiento en 2026
Los líderes empresariales globales se preparan para la incertidumbre mientras apuestan por su propio crecimiento en 2026

Resumen ejecutivoEl informe Business Leaders Outlook 2026 de J.P. Morgan, publicado el 7 de enero de 2026, captura a una comunidad empresarial global que emerge de un turbulento 2025 con una mentalidad de resiliencia cautelosa. La encuesta anual de ejecutivos de empresas medianas revela que el optimismo sobre la economía nacional ha repuntado al 39 % desde un mínimo de mitad de año del 32 %, pero sigue muy por debajo del 65 % registrado un año antes. La confianza en la economía global sigue siendo frágil: solo un 28 % expresa optimismo, prácticamente sin cambios desde el inicio de 2025 y en línea con el promedio de 15 años. Sin embargo, los líderes empresariales proyectan una confianza notable en sus propias empresas: el 71 % es optimista sobre el desempeño de su compañía en 2026, el 73 % espera aumentos de ingresos y el 64 % anticipa mayores ganancias. Mientras tanto, el 61 % informa que los aranceles han afectado negativamente sus costos, y el 27 % espera que la IA influya en la dotación de personal. Esta tensión entre la cautela a nivel macro y la confianza a nivel micro enmarca el panorama estratégico para el próximo año.## Introducción: Un año de ajuste

El Business Leaders Outlook 2026 llega en un momento en que la economía global se está recalibrando tras años de perturbaciones superpuestas: réplicas de la pandemia, fragmentación geopolítica, cambios tecnológicos rápidos y un entorno de políticas cada vez más moldeado por la estrategia industrial y la seguridad económica. Para los responsables políticos, ejecutivos e inversores internacionales, la encuesta ofrece una instantánea basada en datos de cómo las empresas medianas —el motor de muchas economías avanzadas— perciben y se preparan para estas fuerzas estructurales. A medida que las organizaciones de todo el mundo se enfrentan a persistentes barreras arancelarias, la transformación impulsada por la IA y una demanda fluctuante, el informe ofrece una lente a través de la cual observar los mecanismos de adaptación y las prioridades estratégicas del sector privado.

Antecedentes: De la volatilidad a la estabilización

La encuesta Pulse de mitad de año de 2025 registró una fuerte caída en la confianza económica, coincidiendo con la implementación de nuevos aranceles y rápidos ajustes de política. La incertidumbre plagaba las salas de juntas. Para enero de 2026, el sentimiento se ha estabilizado parcialmente. Los recortes de tasas y las expectativas de estabilidad del mercado han aliviado algunas ansiedades. El optimismo económico nacional ha aumentado del 32% al 39%, mientras que el optimismo global —aunque aún bajo— no se ha deteriorado más. Esta estabilización es coherente con la visión de que las empresas están comenzando a asimilar la nueva normalidad de barreras comerciales y medidas de seguridad económica, en lugar de tratarlas como perturbaciones temporales.

Los datos históricos de la encuesta desde 2012 muestran que los niveles de optimismo ahora están en línea con los promedios de largo plazo. La tasa de optimismo global del 28% coincide con la media de 15 años del 26%, lo que sugiere que la cautela actual no es una aberración cíclica, sino una característica persistente de la era posterior a 2016 de desglobalización y competencia estratégica.## Análisis principal: Divergencia entre el sentimiento macro y micro

El hallazgo más sorprendente de las perspectivas para 2026 es la creciente brecha entre cómo ven los líderes empresariales la economía en general y cómo ven a sus propias empresas. Solo el 39% se muestra optimista respecto a la economía nacional, y apenas el 28% respecto a la economía global. Sin embargo, el 71% expresa optimismo sobre el desempeño de su empresa. Esta divergencia refleja una mentalidad pragmática: los líderes ven vientos macroeconómicos en contra—restricciones comerciales, incertidumbre política, riesgo geopolítico—pero creen que pueden sortearlos mediante ajustes operativos, innovación y reposicionamiento en el mercado.

Los puntos de datos clave incluyen:- Expectativas de ingresos y beneficios: el 73% espera crecimiento de ingresos y el 64% proyecta mayores beneficios, lo que indica un enfoque en eficiencia y poder de fijación de precios en lugar de depender de un sólido viento de cola macroeconómico.

  • Planes de plantilla: el 48% todavía tiene la intención de ampliar su plantilla, incluso cuando la IA comienza a influir en las decisiones de dotación de personal. Esto sugiere que la IA se está implementando para aumentar, no reemplazar, la mano de obra a corto plazo.
  • Aranceles: el 61% reporta costos más altos debido a los aranceles, una proporción significativa que subraya la reorganización de la cadena de suministro en curso. Solo el 30% dice no verse afectado.
  • Local vs. global: el optimismo para las economías locales se sitúa en el 44%, muy por encima del 28% para la economía global. Este "gradiente de optimismo local" refleja la creciente tendencia de las empresas a buscar refugio en los mercados regionales en medio de la fragmentación global.

Impacto Internacional: Presiones Comerciales y Arancelarias GlobalesPara la comunidad internacional, las conclusiones de la encuesta sobre aranceles tienen un peso considerable. Casi dos tercios de las empresas medianas—normalmente más adaptables que las grandes multinacionales pero menos protegidas que las pequeñas empresas—informan que los aranceles están elevando los costos. Esto tiene implicaciones directas para la inflación, el diseño de las cadenas de suministro y la política comercial. La persistencia de las presiones de costos impulsadas por los aranceles podría acelerar el cambio hacia el nearshoring y el 'friendshoring', a medida que las empresas buscan diversificar la producción entre países aliados. También podría intensificar los llamados a una mayor intervención política, incluidas exenciones, esquemas de devolución de aranceles o la renegociación de acuerdos comerciales.La cautelosa perspectiva global (solo un 28% optimista) indica que las empresas perciben el entorno internacional como estructuralmente riesgoso. Esto sugiere que las decisiones de inversión transfronteriza serán más selectivas, con capital fluyendo hacia regiones políticamente alineadas y sectores considerados estratégicamente importantes. Para las organizaciones internacionales y los negociadores comerciales, la encuesta refuerza la necesidad de abordar las tensiones geoeconómicas subyacentes—no solo los niveles arancelarios, sino también los subsidios, los controles de exportación y la política de competencia—que están moldeando las expectativas empresariales.

Perspectivas Estratégicas: IA, Fuerza Laboral y la Economía de la InnovaciónLa inteligencia artificial ya no es una posibilidad futura, sino una variable de planificación actual. La encuesta revela que el 27% de los líderes anticipa que la IA afectará la plantilla en 2026, mientras que el 62% ya utiliza o planea utilizar IA para la automatización de procesos, el 44% para análisis predictivo y el 42% para inteligencia de mercado. Estas cifras ilustran que la adopción de la IA se está generalizando en las empresas medianas, con repercusiones para la productividad, los mercados laborales y la competitividad empresarial. Para los gobiernos, los datos subrayan la urgencia de iniciativas de recualificación y redes de protección social, así como la necesidad de marcos regulatorios que fomenten la innovación sin suprimir los derechos laborales.El segmento de la «Economía de la Innovación» (startups en fase inicial y empresas de alto crecimiento respaldadas por capital de riesgo) muestra una mayor confianza en el desempeño de la industria y de la empresa (66% y 82%, respectivamente), pero también una mayor probabilidad de esperar una recesión (33%). Esta paradoja sugiere que las empresas impulsadas por la innovación están más atentas a los cambios cíclicos y pueden estar más expuestas a las condiciones de financiamiento en un entorno de tasas altas. Su optimismo sobre su propio crecimiento, a pesar de las preocupaciones macroeconómicas, apunta a una economía de dos velocidades: los industriales tradicionales pueden enfrentar mayores vientos en contra, mientras que los sectores habilitados por la tecnología siguen avanzando, ampliando la brecha de productividad.

Perspectivas futuras: 2026 y más alláDe cara al horizonte de 3 a 10 años, la encuesta ofrece varias perspectivas prospectivas. En primer lugar, la estabilización del sentimiento en niveles históricamente moderados implica que las empresas están aprendiendo a operar en un entorno permanentemente disruptivo. Esta «nueva normalidad» exigirá una planificación de escenarios más dinámica y un mayor énfasis en la resiliencia frente a la eficiencia.

En segundo lugar, la influencia de la IA en la planificación de la fuerza laboral está destinada a intensificarse. A medida que la tecnología madure, la cifra del 27 % de impacto en la plantilla probablemente aumentará, y posiblemente llegue a la mayoría de las empresas en una década. El reto para los mercados laborales mundiales será gestionar esta transición sin exacerbar la desigualdad.En tercer lugar, es poco probable que los aranceles y las barreras comerciales desaparezcan. Las preocupaciones de los líderes empresariales por los costos reflejan cambios estructurales en la geopolítica. Durante la próxima década, el sistema comercial mundial podría evolucionar hacia un conjunto de bloques económicos, con empresas obligadas a mantener cadenas de suministro paralelas y estrategias de acceso a los mercados. Las implicaciones para la inversión en infraestructura, la logística y el comercio digital son profundas.

En cuarto lugar, el gradiente de optimismo local-global podría fortalecerse, fomentando acuerdos de integración regional y reforzando las bases industriales nacionales. Esto puede ser beneficioso para la conectividad regional (por ejemplo, dentro de Asia, Europa o América del Norte), pero podría reducir el ritmo de la difusión global de la innovación.Finalmente, la divergencia entre la cautela macro y la confianza micro sugiere que la inversión empresarial puede mantenerse decente, pero la asignación de capital será altamente selectiva. Los inversores deben estar atentos al crecimiento continuo en sectores alineados con las prioridades estratégicas —tecnología, transición energética, atención sanitaria— mientras que la manufactura tradicional y los exportadores con exposición global pueden enfrentar vientos en contra persistentes.

ConclusiónLa Perspectiva de Líderes Empresariales 2026 no es una historia de optimismo menguante, sino de confianza selectiva en medio de un estrés estructural. Los líderes empresariales se están adaptando a un mundo definido por aranceles, IA y fragmentación regional. Su resiliencia es real, pero no es un voto de confianza en el orden económico global. Los formuladores de políticas y las instituciones internacionales deben leer la encuesta como una advertencia: si la confianza del sector privado está cada vez más desconectada de la economía en general, aumenta el riesgo de reacción política y de deriva de las políticas. Restaurar la confianza en el sistema internacional requerirá más que ajustes; exigirá un compromiso renovado con el comercio basado en reglas, la innovación inclusiva y la gobernanza cooperativa.- Precaución macro, confianza micro: Los líderes empresariales son 2,5 veces más propensos a sentirse optimistas acerca de su propia empresa (71%) que acerca de la economía global (28%).

  • Los aranceles pasan factura: El 61% de las empresas medianas reporta impactos negativos de los aranceles en los costos, lo que refuerza el movimiento hacia cadenas de suministro regionales.
  • La IA se vuelve operativa: El 62% usa o planea usar IA para la automatización de procesos, y el 27% espera efectos en la plantilla en 2026.
  • La economía de la innovación diverge: Las empresas de alto crecimiento son más optimistas sobre su propio desempeño, pero más propensas a esperar una recesión, lo que pone de relieve un entorno empresarial de dos velocidades.
  • Lo local supera a lo global: El optimismo hacia las economías locales (44%) supera con creces al de la economía global (28%), lo que indica un 'sesgo localista' en la planificación estratégica.
  • La resiliencia es la nueva estrategia: Las empresas están pasando del crecimiento a toda costa a la eficiencia operativa y la gestión de riesgos, un cambio con implicaciones a largo plazo para la inversión y el empleo.- J.P. Morgan, "Perspectivas de líderes empresariales 2026: Los líderes avanzan en 2026", enero de 2026. URL de referencia
  • J.P. Morgan, "Pulso de las perspectivas de líderes empresariales de EE. UU. de mitad de año 2025", junio de 2025.